M4. Gestión de proyectos de cooperación descentralizada

2. El proyecto de cooperación en la política pública local

2.1. Similitudes y diferencias entre una política pública local y un proyecto

Uno de los instrumentos con los que trabaja la cooperación descentralizada es el proyecto: una intervención concreta, de mayor o menor alcance, destinada a enfrentar un problema o situación determinada. A pesar de su carácter acotado en el tiempo y, muchas veces, en el espacio, es importante poner de relieve la vinculación que este tipo de acción, en el marco de la cooperación descentralizada, ha de tener con las políticas públicas locales, mucho más amplias y duraderas.

El proyecto, si bien es un instrumento de intervención puntual, va más allá de los objetivos establecidos en su formulación: su finalidad última ha de ser consolidar, ampliar o impulsar esas estrategias y políticas públicas. Si no es así, su impacto y viabilidad quedará restringido.

No obstante, una mirada comparativa a los elementos que definen una política pública local y un proyecto descubre que ambos tienen similitudes, pero también diferencias respecto a su alcance y capacidad de cambio.

Entre las similitudes se encontraría el deseo de modificar o transformar una situación que se percibe como negativa. Además, políticas públicas y proyectos funcionan a partir de la misma estructura básica: ambas cuentan con una etapa de definición de la problemática, de diseño y formulación de la lógica de intervención, de ejecución y de evaluación.

Entre las diferencias habría:

Las políticas públicas locales responden a un proceso de cambio y mejora vinculado a una agenda en la que participan y se articulan diferentes actores del territorio. Sin embargo, en el diseño y ejecución de los proyectos de cooperación descentralizada también participan actores que no están necesariamente vinculados al territorio.

Una relación de cooperación descentralizada se da entre dos o más gobiernos locales o regionales de diferentes territorios. Por lo tanto, si bien el proyecto de cooperación descentralizada puede (y es recomendable) que se vincule con una política pública local, en el proyecto hay la intervención de un actor local o varios que no están directamente vinculados al territorio. Su aportación suele ser económica, de asistencia técnica y de intercambio de experiencias.

El papel de cada gobierno local, las aportaciones económicas y los roles de cada actor se suelen articular jurídicamente en torno a un convenio de colaboración o de una concesión directa de uno a otro.

Las políticas públicas locales suelen responder a procesos de democracia local y, por lo tanto, cuentan con la participación de actores políticos, técnicos y de la sociedad civil. Sin embargo, en los proyectos de cooperación, si bien han de contar con la participación de la sociedad civil en su definición, son los gobiernos locales socios quienes definen las estrategias y los sectores a los que va dirigida la intervención.

Los proyectos de cooperación descentralizada también se pueden dar en el marco de programas de agencias multilaterales que promuevan proyectos en partenariado, es decir de cooperación descentralizada. Cuando esto ocurre, generalmente los gobiernos locales promueven consorcios para presentarse conjuntamente a las llamadas de las agencias multilaterales. En estos casos, si bien el proyecto se define por parte de los gobiernos locales miembros del consorcio internacional, la temática y la metodología viene definida por las bases de la convocatoria de la agencia multilateral.

Las políticas públicas locales buscan un impacto más amplio y duradero. Los proyectos buscan alcanzar resultados concretos y en muchos casos parciales. Su impacto depende de su acertada vinculación a esas políticas públicas locales.

Una política pública local tiene como grupo meta o beneficiaria a toda la población, o a un sector con una problemática concreta. El proyecto difícilmente tendrá un alcance tan amplio: probablemente trabajará con un determinado sector social o geográfico específico.

El impacto también se ve determinado por el horizonte temporal. Un proyecto suele tener una duración entre uno a cuatro años, pero las políticas públicas se conciben a medio o largo plazo. No obstante, con el objetivo de aumentar la sostenibilidad de las acciones, es común establecer convenios de duración larga bajo los que se amparan un número indeterminado de proyectos.

Las políticas públicas locales se inscriben en el departamento o institución competente de la estructura administrativa de la institución al que le compete por su temática o sector. Los proyectos de cooperación descentralizada se encargan al departamento de cooperación del gobierno local.

En conclusión, las políticas públicas locales y los proyectos presentan rasgos comunes, pero también diferencias. No obstante, estas diferencias pueden facilitar que sean complementarios. Si es así, el proyecto se convierte en instrumento de las políticas públicas locales.

Sabías que

La cooperación al desarrollo se ha dotado de un instrumento destinado a hacer una valoración sistemática de los resultados de los proyectos: la evaluación. La evaluación de proyectos analiza diferentes facetas o criterios de las intervenciones; uno de ellos es la pertinencia.

La pertinencia se puede definir como la adecuación del proyecto y sus objetivos a los planes político-institucionales que tienen lugar en la zona de actuación; entre ellos, los programas de desarrollo de las instituciones políticas de ámbito local. Cuanto mayor sea la vinculación del proyecto a los planes institucionales (es decir, cuanta más pertinente sea), sus efectos positivos serán mayores y se incrementará su viabilidad y eficacia.

2.2. Vinculación de un proyecto a una política pública local (PPL) en la cooperación descentralizada

Tal y como se ha comentado en el apartado anterior, la cooperación internacional, incluida en esta la cooperación descentralizada, ha hecho tradicionalmente uso de los proyectos como herramienta para intervenir sobre problemas puntuales o necesidades específicas. Esto ha propiciado que estas intervenciones se vean como acciones aisladas no vinculadas ni orientadas a fortalecer instituciones o políticas públicas locales.

El proyecto no es solo una intervención puntual sino que su vinculación a una estrategia más amplia puede propiciar un cambio mayor que impulse y fortalezca las políticas públicas locales. Para ello se propone la tipología desarrollada por Jean Pierre Malé sobre la relación entre un proyecto y una política pública local. El autor afirma que esta vinculación puede adoptar cinco procedimientos (MALÉ, 2012):

  • Proyectos que apoyan los resultados de una política pública local. Los proyectos dirigidos a aportar o transferir recursos humanos y/o materiales no deben estar diseñados para dar una respuesta a un problema puntual, sino para contribuir a una determinada estrategia o política pública local. Esta política estaría ya diseñada y se encontraría en ejecución. El proyecto no busca incidir en la estrategia, sino ampliar su impacto o acelerar su ejecución.
  • Proyectos que apoyan una política pública local existente. A diferencia del caso anterior, el proyecto busca una mejora cualitativa de la misma. La cooperación intenta contribuir a revisar la orientación de una estrategia o programa ya diseñado para transformarlo, poniendo en valor el know-how de alguno de los socios.
  • Proyectos enfocados a generar una nueva política pública local. El proyecto tiene como objetivo, a medio o largo plazo, la inclusión de una nueva política pública en la agenda del gobierno local. Estos proyectos suelen tener cuatro líneas de acción:
    • sensibilización de los responsables políticos y funcionarios locales sobre el tema;
    • elaboración de una experiencia piloto que sirva como referente;
    • identificación de las necesidades de la institución respecto a su personal y su estructura;
    • y/o inicio del diseño de instrumentos.
  • Proyectos orientados a fortalecer las instituciones locales para mejorar la gestión de sus políticas. El proyecto tiene como objetivo incrementar la capacidad de gestión de las instituciones locales para mejorar la calidad de sus políticas públicas. La temática de estos proyectos es variada: transparencia, fiscalidad, planificación estratégica, etc.
  • Proyectos orientados a mejorar la gobernanza local (multinivel y multiactor). El proyecto tiene como finalidad mejorar la capacidad de incidencia y negociación del gobierno local receptor, de forma que pueda realizar pactos con actores del territorio (organizaciones de sociedad civil, por ejemplo) y/u otras instituciones públicas de orden territorial superior.

La vinculación entre un proyecto puntual y una política pública local no necesariamente ha de ser rígida y estática. Por el contrario, puede tener objetivos diversos que busquen diferentes impactos en la identificación e implementación de esas políticas. Pero, además, también pueden fortalecer la capacidad institucional del gobierno local. Los enfoques son diversos, pero es clave que la identificación del proyecto esté, de una forma u otra, vinculado a una o más políticas públicas locales.

Fuente: adaptada de MALÉ (2012).

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