A partir del Árbol de Objetivos, se plantea la definición de la Matriz de planificación, el documento base que guiará la ejecución del proyecto. Para ello, previamente, se va a escoger una de las opciones identificadas en ese árbol.
Se considera que enfrentar las causas que generan el Problema Focal es excesivo para un proyecto, por amplio y dotado de recursos que pueda estar. Por eso, se debe seleccionar (de nuevo, de forma participativa) la alternativa sobre la que se quiere trabajar. En término visuales, eso supone elegir una de las raíces principales (medio de primer orden) del árbol de objetivos.
En el caso práctico del apartado 10, se puede observar que la “raíz” escogida es: “Actores sociales de la ciudad de Q son agentes activos en las reformas democráticas de defensa y promoción de Derechos a la participación y a la vivienda”. Como se ve, esta “raíz” se convertirá en el Objetivo Específico del proyecto, y todos los medios de segundo y tercer orden que cuelgan de esta raíz, los resultados y actividades.
La elección de la alternativa se realiza en función de unos criterios. Entre ellos:
La pertinencia política de cada una de las alternativas consideradas, tanto desde el punto de vista de las instituciones locales receptoras, como de los posibles donantes. Un punto importante es si el proyecto entronca con algunas de las líneas previstas en la agenda del gobierno local o con algunas de las políticas públicas locales, ya sean nuevas que se quieran impulsar o las que se quieran fortalecer.
Los riesgos que pueda correr el proyecto en las siguientes fases.
Entre los posibles riesgos que pueden poner en peligro el logro de parte de los objetivos se ha de considerar si hay colectivos que quedan fuera y que puedan perjudicar al objetivo propuesto, o riesgos que no puedan controlarse por depender de factores naturales (terremotos, huracanes) o de actores externos sobre los que no se puede incidir (mercados internacionales). Existen también riesgos de tipo político vinculados a la celebración de elecciones o a los cambios del equipo de gobierno.
Si los objetivos del proyecto son tan ambiciosos que no se puedan alcanzar en el periodo previsto de duración de la intervención.
Los recursos técnicos, humanos, materiales y financieros disponibles. Es posible que algunas de las opciones del Árbol de Objetivos estén por encima de las capacidades y posibilidades de los agentes implicados en el proyecto.
La raíz seleccionada, y sus consiguientes subdivisiones, conforman el esqueleto básico del documento de la Matriz de Planificación (MP). La MP tiene cuatro elementos básicos, entre los cuales se establece una relación jerárquica:
| Lógica de intervención | Indicadores objetivamente verificables | Fuentes de verificación | Hipótesis o Factores externos | ||
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Objetivo general | ||||
| Objetivo específico | |||||
| Resultados | |||||
| Actividades |
Estos cuatro elementos son una transposición de la raíz seleccionada del Árbol de Objetivos.
En el caso práctico del apartado 10, se ha señalado con un contorno en rojo la raíz o alternativa seleccionada y se ha identificado cada una de las tarjetas con el papel que jugará en el proyecto.
El Problema Focal positivizado se ha convertido en el Objetivo General, el elemento de mayor jerarquía de la MP. Se observa que el proyecto no permitirá alcanzarlo. Conseguirlo depende de factores que están fuera del control del proyecto (las otras raíces del árbol).
El proyecto es, por tanto, solo una contribución a su consecución. La importancia del Objetivo General es la de no desviarse de la meta: actúa como un punto distante en el horizonte, al que no se va a llegar, pero que establece la dirección del proyecto.
El medio de primer orden que se ha seleccionado se convierte en el Objetivo Específico, aquel cambio que, ahora sí, se espera alcanzar a través de la ejecución del proyecto.
El EML establece que solo puede haber un Objetivo Específico. No es una decisión arbitraria; es el resultado lógico del proceso de identificación: al seleccionar solo una raíz del Árbol de Objetivos, solo se va a trabajar con un medio de primer orden o nivel.
El Objetivo Específico es consecuencia de haber alcanzado, previamente, unos determinados resultados. En el Árbol de Problemas, los resultados se identifican con los medios (raíces) de segundo grado. Un proyecto establece, normalmente, diversos resultados. Todos los resultados se ubican en un mismo nivel jerárquico (no hay resultados más importantes que otros) y son independientes (uno no puede depender de otro para su logro).
Finalmente, los medios o raíces de tercer grado se convierten en las actividades necesarias para lograr los resultados previstos, es decir, las acciones prácticas que se ejecutarán en el proyecto. Para garantizar su éxito, deberán:
Si se han identificado medios de cuarto grado, normalmente se considerarán fases de una actividad.
De esta manera, la estructura de la MP hereda la lógica vertical del árbol de proyectos. Es una trasposición de una parte de este árbol.
Esta lógica vertical establece que: